Contexto


México es uno de los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) que más ha impulsado actividades reformistas durante el período 2013-2016 (3). Dentro de las reformas estructurales que mayor impacto han tenido en el sector de infraestructura se pueden mencionar la reforma financiera, la cual tiene como objetivo principal promover créditos mediante la Banca de Desarrollo e instituciones financieras, y la reforma energética que ha logrado generar oportunidades que posicionan a México como uno de los más atractivos mercados para la inversión extranjera dentro de los países emergentes (4). El éxito de la reforma energética ha tenido efectos importantes en el sector de infraestructura, principalmente en actividades del sector energético para el cual se estima una inversión de USD $100 mil millones para proyectos de infraestructura durante los próximos 15 años (5).

Con relación a infraestructura en el sector de comunicaciones y transportes, el gobierno ha logrado un avance del 81% de la inversión público-privada de MXN $1.5 billones, estimada en el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 (6), lo que equivale a USD $64 mil millones (7). Dicha inversión ha sido destinada a la construcción de autopistas y carreteras, el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), el Tren Interurbano México-Toluca, entre otros.


Ante esta situación y considerando el cambio de administración en el país, el sector privado plantea una serie de recomendaciones con el objetivo de que el nuevo gobierno de continuidad a las acciones, estrategias y proyectos de los principales sectores del país que detonarán crecimiento económico y desarrollo regional en el corto, mediano y largo plazo, cree condiciones favorables y establezca las prácticas líderes de la industria a nivel internacional para que los interesados en desarrollar, promover y financiar infraestructura sigan apostando por México. El gobierno del Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador representa una oportunidad y a la vez un reto para los inversionistas y operadores del sector en términos de planeación, diseño, lanzamiento e implementación de proyectos, cumplimento del estado de derecho, entre otros factores.

Es por ello que en este documento se presenta la perspectiva del sector privado alrededor de los principales temas de infraestructura que se consideran deberían ser priorizados por la nueva administración con relación a la continuidad de la agenda de infraestructura, la creación de organismos independientes de planeación y evaluación, nuevas estrategias, proyectos, prácticas líderes y la certeza jurídica para los desarrolladores e inversionistas.


(3) OCDE (2018), Hacia un México más fuerte e incluyente, avances y desafíos de las reformas – Serie “Mejores Políticas”.


(4) Bloomberg (2018), These Are 2018’s Most (And Least) Attractive Emerging Markets.


(5) SENER (2017) y PRODESEN (2017-2031) Presentación: Nueva Industria Energética en México.


(6) SCT (2017), Informe sobre acciones relevantes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.


(7) Considerando un tipo de cambio de MXN $19.08 por dólar, según el promedio enero-junio de 2018 de acuerdo a datos del Banco de México.